Christian Ravier está realizando una guía sobre Taghia, agradecerá cualquier información adicional, reseñas o datos de interés que le podais enviar a: cravier@club-internet.fr
Artículo de una nueva via en Taghia de Arnaud Petit (babel.pdf) y con fotos (babelgran.pdf)
(ver su web)
namibias

INTRODUCCIÓN

Marruecos es un perfecto desconocido para la mayoría de los escaladores europeos, únicamente suenan los nombres de las Gargantas del Todra y, más recientemente Taghia. Pero lo cierto es que es un destino perfecto para escaladores inquietos y ávidos por encontrar nuevas paredes, grandes o pequeñas. El Atlas y sus estribaciones ofrecen unas posibilidades magníficas que el futuro se encargará de situar dónde le corresponde, en lo más alto del ranking.

Por otro lado, el viaje es ya de por sí toda una aventura al destino exótico más cerca de nuestro país. Pero no nos engañemos, por muy cerca que esté, es África. Allí el tiempo transcurre diferente a nuestro cronómetro, no hay prisas, la vida toma ese aspecto contemplativo que algunos añoran.

Las ciudades son un caso aparte y cada día se parecen más a las urbes europeas. En los últimos años se ha notado un cambio importante, se hace latente que el estado ha apostado por el turismo y el desarrollo de las infraestructuras orientadas a los visitantes, aún así, alejándonos unos kilómetros de las poblaciones más grandes entramos en el Marruecos antiguo, el que apenas ha cambiado, saboreadlo.

Taghia es un pequeño pueblo con apenas 300 habitantes que se halla inmerso en el corazón del Atlas, situado a casi 2.000 mts de altitud y rodeado de enormes paredes que en ocasiones sobrepasan los 800 mts. Una vez allí, tenemos la sensación de estar totalmente apartados del mundo, en un oasis paradisíaco y verde, resguardado y protegido por inmensas moles rocosas repartidas hacia los cuatro vientos. Sangri-la, el paraíso perdido. Sin duda, y aparte de la orografía, lo que más contribuye a sentirnos en el fin del mundo es la ausencia de cualquier tipo de vehículo, salvo las mulas.

El terreno tampoco es que se preste mucho a la construcción de pistas: roca por todos lados y ríos que labran barrancos sumamente estrechos y particularmente impresionantes, con paredes que se elevan 600 mtss a banda y banda, todo un espectáculo de la naturaleza. Los caminos son tortuosos hasta la saciedad, siempre buscando el punto débil de la montaña y si no lo tiene, se fabrica.

Los pastores necesitan subir a las mesetas situadas sobre el pueblo y la única forma es utilizando con frecuencia lo que los europeos llamamos “ferratas beréberes”. Se trata simplemente de, en los pasos escabrosos que hay muchos, apilar troncos y rocas de forma que quede una especie de pasarela. A veces sólo salvan un pequeño resalte o una hendidura en la repisa, pero a veces cuelgan totalmente del vacío dios sabe como. Lo cierto es que podemos pasar un poco de miedo (o bastante). Luego pasan los pastores, las cabras, los niños… aunque no os llevéis a engaño porque nada tienen que ver con los de aquí. Un chaval (o chavala) de 8 o 10 años puede hacer de pastor y, como está habituado al terreno, escalar tramos de hasta 6a así por las buenas.

Un equipo americano, que abría una nueva vía en el N’Tsuaïnt colocó una cadena con químicos en uno de los tramos de ferrata berébere, para facilitar el acceso al cámara de la expedición. Lo más exagerado que vimos fue la aproximación a la vía Cañón Apache, por un intrincado barranco, con bastantes tramos de escalada y la guinda final: tres tronquitos ridículos apoyados, por la cara, para pasar de una vertiente a otra y con 5 o 6 mts de patio. Había una cuerda para asegurarse el tanto, pero había desaparecido un par de días antes. Una vez al pie de vía ya había acabado lo peor.

Una costumbre local, posiblemente un juego de los niños, consiste en llevarse todo lo que pueden; eso quiere decir: cualquier cuerda fija situada en un tramo corto de hasta 6a o más largo de hasta IV, todas las chapas que pueden o sea los primeros seguros, las reuniones de cima, los rápeles de cima, e incluso reuniones de cualquier punto de la vía al que se le pueda entrar más o menos fácil por alguna repisa. A veces, si no salen las chapas, les dan con una piedra hasta doblarlas o aplastarlas (que lindos, ellos). La única solución razonable a estos hurtos es utilizar anclajes tipo long life en los puntos susceptibles de ser robados, como ya ha hecho Piola.

LA ESCALADA

Iniciados los años 70, un grupo de escaladores franceses visita la zona e inaugura unas cuantas líneas evidentes, siempre de dificultad elevada, siguen las líneas más evidentes que encuentran para ascender a: Taoujdad, Oujdad, N’Tsouïant y Taradrate, las montañas más vistosas que rodean el pueblo. En la década siguiente un equipo catalán pasa una buena temporada en la zona, repitiendo casi todos los itinerarios franceses y añadiendo alguno más. En sus carnes ya sufrirán lo que significa un accidente aquí, aunque sólo se trató de una pierna rota. La evacuación con asno ya es toda una película, después la pista etc. Este aspecto no ha cambiado mucho y es mejor no tener ningún percance.

Poco a poco se añaden algunas nuevas líneas, sobre todo ahora por españoles, ya se empiezan a introducir conceptos de vía más seria, en estilo big wall, un ejemplo serían las vías Pinny Winny, Bishmilah o Lo que el viento se llevó.

En 1992 aparecen las primeras vías con equipamiento moderno: Le rêve d’Aicha y Groupe Montagne Epinal. Los franceses empiezan a adivinar lo que puede salir de las rojizas placas. Llega el año 2000 y la segunda fase; por un lado la cordada Arbonés-Richart establece una difícil vía en el Oujdad, Shucram. Por otro lado Gentili y Duterte, justo a la derecha, abren una de las grandes clásicas de Taghia: Barraca, con casi 700 mts de recorrido y dificultades homogéneas en torno al 6b/c. Está visto que en los muros está el futuro.

Paralelamente a las vías deportivas Christian Ravier, Remi Thivel, Arnaud Guillaume y otros compañeros, realizan diversos viajes al lugar inaugurando un buen número de primeras, especialmente en el barranco que se divide a la derecha antes de llegar al pueblo, el Akka n’Tarte. Como nos tiene acostumbrados se trata de itinerarios audaces, sobre buena roca por lo general y de una lógica aplastante. Como es habitual en este grupo se baraja una elevada dificultad y un equipamiento mínimo.

El barrenazo final se da el 2003, año en que visitan el cañón los conocidos Michel Piola, Arnaud Petit y Bênoit Robert. Armados con el taladro y un buen puñado de chapas se lanzan a la exploración de los grandes y compactos muros rojos de Oujdad, Timrazine Cayon, Paroi des Sources y Taradrate y en diversos viajes rematan algunas de las vías más bellas y repetidas, algunas de ellas de elevada dificultad y con recorrido de hasta 600 mts.

Después, todo va rodado: escaladores de países del Este, franceses, italianos, alemanes, españoles y, este último año, estadounidenses comienzan a aventurarse por esos muros de ensueño con resultados buenísimos y alcanzando a veces el octavo grado en paredes de 500 mts.

La inmensa mayoría de vías se han abierto desde abajo, colocando muchos de los anclajes con la ayuda de ganchos, clavos, friends o simplemente aguantando con el otro brazo. Una forma de equipar sumamente satisfactoria, divertida y creativa. Luego ya cada uno, según su valentía alarga las chapas más o menos.

Viendo el potencial, parece que ésto no ha hecho más que empezar y que hay historia para rato, Taghia se puede llegar a convertir en una de las mejores zonas de escalada larga y difícil del mundo, sobre caliza. ¿ Por qué ? Hay varios motivos, la belleza y espectacularidad del lugar, las dificultades sostenidos, pero sobre todo la calidad de la roca, la mejor caliza que puedas imaginar.

¿CLÁSICA?

Qué consideráis una vía clásica, ¿ un itinerario más o menos desequipado que sigue una línea superlógica tipo fisura de arriba abajo ? ¿ O una vía que se repite mucho, de hecho es la que más se repite de la zona ? A veces se dan juntas las dos situaciones, pero muchas otras no.

Para mi, una clásica es la vía (o las vías) que más se repiten de una pared. Entonces cambian los conceptos de hace años, cambian en casi todas partes, pero aquí aún es más patente. No hay más que ver los libros de piadas, de las vías antiguas sólo se repiten con cierta asiduidad las más fáciles: Espolón Noroeste del Taoujdad, Espolón Oeste del mismo pico, Espolón Oeste del Oujdad y para de contar.

Los big wall se abrieron y ahí siguen. Las vías Ravier siempre son un reto; de tanto en tanto se recorren. Pero la aplastante mayoría, las que repite todo el mundo son las deportivas, aquéllas en las que no te puedes perder, totalmente (o casi) equipadas y de dificultades razonables: Groupe Montagne Epinal (6c+), Belle et Berebere (6b+), Le Rêve d’Aicha (6a+), Canyon Apache (6c+), Au nom de la reforme (6c) y Baraka (7b o 6c/A0). Los escaladores más fuertes ya se aventuran en Les Rivières Pourpres (7c), l’Axe du Mal (7c), e incluso, Fantasía (7c).

Los motivos del cambio de concepto básicamente son dos: por un lado el auge de la escalada deportiva y la comodidad que supone escalar una vía equipada, aunque a veces los seguros pueden alejar bastante. Pero hay otro que creo que es mucho más determinante aquí: la roca.

Las fisuras no suelen ser ninguna maravilla, canalobrios con roca no siempre buena y vegetación, las placas grises tampoco son demasiado virgueras pues son muy lisas y de escasa adherencia. Los muros rojizos y anaranjados son la bomba; de lejos su aspecto es liso e inexpugnable (como suele suceder en las calizas que tenemos más cercanas): nada más lejos de la realidad. Su adherencia es absolutamente perfecta y está muy trabajada por los elementos, con abundancia de gotas de agua, agujeros y lajas. La perfección hecha caliza; a mi entender este aspecto es lo que da a Taghia el toque de distinción.

COSAS QUE ESTÁ BIEN SABER

• El viaje

Podemos ir en nuestro vehículo, atravesando el estrecho y siguiendo la siguiente ruta: Meknes, Azrou, Benj Mellal, Azilal. Aquí una carretera pequeña se dirige a Aïdd Mahamed, ésta se convierte en pista, buena por lo general, y nos conduce por una carretera bastante alta y llena de pequeños puertos hasta Zaouia. El último tramo salva un gran desnivel, de bajada.

En caso de lluvias, la pista puede tener tramos embarrados. En Zaouia dejaremos el coche, aquí tenemos varias gîtes dónde pasar la noche (10 € la media pensión). Ya sólo nos resta negociar una mula que nos lleve los pesados bultos hasta Taghia (8 a 10 € por unos 60 kg.). Se tardan unas 2 o 2,30 horas a pie, el camino es entretenido, entre barrancos y rocas, pero el desnivel que deberemos salvar es pequeño.

Son unos cuantos kilómetros y deberéis contar la gasolina, aceite, peajes, ferry, desgaste, etc. Según el tiempo de que dispongáis y el número de participantes, tenemos la otra opción:
viaje en avión, por ejemplo Barcelona-Marrakech con Air Maroc: lo podéis encontrar por unos 300 € (ida y vuelta). Aquí se puede contactar con un taxista, nosotros fuimos con: Hassan Oulakadi (hassanoulakadi@hotmail.com), en francés. El trayecto en 4 x 4 desde Marrakech hasta Zaouia cuesta 320 € (total ida y vuelta) y pueden viajar hasta 5 personas; cuantos más seamos, más barato sale. Invertiremos unas 5 o 6 horas. Luego las mulas.

Al regreso, en Marrakech, contar unos 15 € (por persona) por dormir en hotel y otros 15 por el taxi hotel-aeropuerto.

Muy recientemente han surgido dos nuevas alternativas: un ferry que realiza el trayecto Génova-Barcelona-Tánger. Una conocida línea aérea de bajo coste ha anunciado su intención de realizar vuelos a Marrakech desde España.

• alternativa: ZAOUIA AHANESAL DESDE TILOUGHITTE (información por Iñaki Amaia)

Desde cerca de Tanger, pillamos la autopista hasta Rabat. En Rabat,salimos de la autopista y tiramos hacia Rommani,después Oued-Zem y luego hacia Beni-Mellal; sin ir hasta él,seguir en dirección Marrakech.
Al poco rato llegamos al pueblo Oulad-N’Bareko y a más o menos 1km de la salida del pueblo tomar a la izquierda en direccion OUAOUIZARTH, que para llegar a él tenemos que subir un puerto y empezamos a entrar en zona montañosa.
Después pasamos el pantano de BIN-EL-OUIDANE y seguimos dirección TILOUGGUITE donde se termina la carretera asfaltada.
Desde aquí por buena pista y asequible para cualquier coche pasamos por un bonito valle verde con su río bajo la impresionante mole de la Catedral. Ddespués subir y bajar otro pedazo de puerto y el mismo valle nos lleva hasta ZAOUIA AHANESAL.

En un dia largo se llega de Tánger a Zaouia, si pillamos ferry temprano. En la autopista se puede dormir tranquilamente, si no son los Polis los que te pegan el palo. Al loro en las cercanias de Beni-Mellal.

Por la zona de la Catedral hay alguna Guite y se estan construyendo más camino a Zaouia. Pista 3 horas + o - Una vez pillemos el cruce en Oulad-N’Bareko no hay ningun problema para llegar a Zaouia, la pista sin problemas,al loro con la gasofa. (ver mapa en mapas)

• El Alojamiento

En Taghia tenemos varias (no muchas) soluciones:

En las gîtes nos darán desayuno y comida, pero es siempre lo mismo, no es ninguna tontería llevar algo para variar de vez en cuando.

• Información y reseñas

Las vías antiguas aparecen en un libro: “Les 100 plus belles courses du Maroc” de Bernard Domenech, agotado hace años y en francés. Posteriormente el equipo catalán que visitó la zona elaboró un completo dossier, se puede encontrar en el Servei General d’Informació de Muntanya.

Hay libros de reseñas en las dos gîtes de Taghia. En http://www.remi-thivel.com/topos/topos.html hay un buen montón de croquis. Buscando por la red encontrareis más croquis sueltos, artículos y fotos, en diferentes idiomas. Los guías franceses del Pirineo están trabajando en una guía de la zona.

Como suele pasar, gracias a los magníficos dibujos que hace la peña, algunas vías son imposibles de situar, por la falta de referencias y la poca calidad (y claridad) de los dibujos, otras no están ni reseñadas.

• Roca, Material, equipamiento

La roca es caliza, muy lisa y poco adherente en las zonas grises, en revancha pinchosa y rica en presas cuando los tonos son rojizos.

Material, lo de siempre: casco, unas 15 o 20 cintas + R, algún friend (por si acaso), unos aros de cinta, cordinos y navaja para los rápeles, autoseguro y doble cuerda. En las desequipadas varía desde un juego de friends y otro de bicoins hasta 20 clavos, ganchos, etc, dependiendo del berenjenal.

Es muy recomendable llevar un kit con algunas chapas de 8, 10 y 12 mm. así como tornillos de 8 mm y tuercas de 10 y 12 mm. lo agradeceréis en el momento más inesperado.

En las vías modernas el material emplazado es bueno (parabolts por lo general), en las antiguas no hay buriles, ocasionalmente algún clavo, pero como llevaremos material para reforzar, no habrá problema.

Por último si vuestra idea es equipar, podéis cargar las baterías en cualquiera de las gîtes.

• Peligros

No muchos, pero alguno hay y aunque puedan parecer un poco tontos, nos pueden acarrear graves consecuencias:

Los perros: en el pueblo hay unos cuantos, ni se os ocurra ir a jugar con ellos pues no están ahí para eso sino para vigilar las casas y a la que os acerquéis un pelo más de la cuenta os saltan directamente a morder. Si tenéis que pasar cerca de uno, controlar (o mejor directamente coged) un par de piedras gordas.

Las cabras: se van subiendo por las repisas que entran hacia las paredes y por las cimas, cuando hay un rebaño la caída de piedras que provocan es constante y convierten el lugar en sumamente peligroso.

Los barrancos: en caso de tormenta nunca estéis en un barranco, pues son largos y estrechos, el caudal sube rápidamente de forma alarmante. Por ejemplo, probablemente no sea una buena idea ir a escalar Canyon Apache con tiempo inseguro. No tendremos previsión meteorológica, un altímetro/barómetro nos puede ser de gran ayuda.

El agua: es conveniente potabilizar toda el agua que bebamos, incluso la que sale directamente de las fuentes. Nosotros echamos 1 gota de lejía por litro. A pesar de tomar precauciones lo más probable es que tengáis algún día de malestares y diarreas, casi nadie se escapa, ya va incluido en el precio.

Mejor que no tengáis ningún accidente, aquí no hay ni grupo de rescate, ni helicóptero, ni médico. Cualquier problema habrá que solventarlo de forma autónoma o, como mucho, con la ayuda de otros escaladores que se encuentren en el pueblo.

• No os olvidéis de llevar

• Cremas protectoras para el sol.

• Botiquín lo más completo posible.

• Papel de wc (y mechero para quemarlo)

• Pasaporte.

• Lejía.

• Época-Clima

A pesar de ser África, Taghia se encuentra en la cadena montañosa del Atlas y cerca tenemos picos de hasta 4.000 mts. La aldea se halla a casi 2000 mts y seguro que hará más frío del que os imaginabais. En general las temperaturas son benignas en primavera y otoño, pero como ya os he dicho, llevad ropa de abrigo, por la noche refresca y en los barranco suele soplar aire.

No es nada extraño que llueva, sobre todo en primavera y verano. En pleno verano hace demasiada calor y en pleno invierno, posiblemente, haya nieve. La época más estable y agradable del año parece que está comprendida entre la segunda quincena de Septiembre y la primera de Octubre.

Cuidado con los viajes tardíos (Noviembre) pues nos puede sorprender una nevada y dejarnos el coche incomunicado.

Otras cosas sueltas

• En Marruecos mucha gente habla francés y algunos castellano, pero en Taghia sólo Youssef Rezki domina el francés.

• El sol es fuerte y en consecuencia, la luz también. Si vais a hacer diapositivas llevad algunos carretes de 50, alternados con otros de mayor sensibilidad para el interior de los barrancos. Si usáis digital, no olvidéis ir seleccionando en cada momento la sensibilidad adecuada.

• El cambio aproximado es 10 dirham = 1 euro.

• En Taghia no hay cobertura, en Zaouia si.

• Marruecos ya no es tan barato.

Nota: los precios dados son del año 2006.

Luis Alfonso