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Luis Alfonso en "Whispering Winds" 6b+. The Mine
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Xavi Buxó en "Trance Dance" 6c. Silvermin
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Xavi Buxó en "Free at Last" 7b. Lion's Head Granite
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Damán, habitual de Table Mountain
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Un escalador en Touch and go" 6a+ Table Mountain
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En la vía "Partners in crime" 6c+. Montagú
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Escalando un itinerario de 6a en Bosch Crag. Montagú
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Xavi Buxó en la cima del Lion said. Montagú
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Ross Mc. Bride en "Thruster" 7b. Montagú
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Xavi Buxó en "Thurster" 7b. Montagú
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Cartel de entrada al Spitzkoppe
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Cara N.W. del Spitzkoppe.
La zona derecha aún permanece virgen y son factibles buenos big walls
1-Normal Route
2-N.N.W. Face route
3-Fool's gold for iron pirates
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Luis Alfonso en "Fan de flame" 6c. Dinosaur Rock
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La gran mole de Sugarloaf
1-Monkey man
2-Il lungo monotiro
3-Aceons of love
4-Clouds of hope
5-Winds of despair
6-Rivers of sand
7-Desert rose
8-Rosdina
9-Rumours of rain
10-Metamorphose
11-Desert storm
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Luis Alfonso en la R2 de "Rumours of rain". Sugarloaf. Es apreciable el bonito y expuesto tercer largo (V) (Foto: Xavi Buxó)
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Luis Alfonso abriendo el L1 de Rosdina. Sugarloaf. (Foto: Xavi Buxó)
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Xavi Buxó en la R2 de Rosdina. Sugarloaf
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Spitzkoppe. Cara Sur Oeste
(más información)
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Spitzkoppe-Cara S.W
1-Herero arch
2-Active side of infinity
3-INX
4-S.W. wall route
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Luis en "Il lungo Monotiro" (7a). Sugarloaf. (Foto: Xavi Buxó)
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Xavi Buxó abriendo el último largo de "Arc de Tardor". Felsenteich
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Dos escaladores Sudafricanos en la primera repetición de "Arc de Tardor" (6c). Felsenteich
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Pontoks. Cara Sur
1-La joia
2-Fragáncies de Montserrat
3-Aresta Brucs
4-Variante
5-Aconthyplus
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Xavi Buxó en el L6 de "Fragáncies de Montserrat". Pontok 3
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Waterhole, con el Spitzkoppe al fondo
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Xavi Buxó en "Trance Dance" 6c. Silvermin
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Xavi Buxó en "Small guapa" (6c). Felsenteich
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Xavi Buxó en "Cedar rouge" (7a). Rocklands
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Xavi Buxó en "Riding shotgun" (7a). Rocklands
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Xavi Buxó en "Riding shotgun" (7a). Rocklands
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Panorámica de Cogmans buttress. Montagú.
1-The rave
2-Burnt by the sun
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"Hipoxia" (8a). Montagú
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"Hipoxia" (8a). Montagú.
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Xavi Buxó en "Wildcard", un difícil 7a de Oorlogs Kloof
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Pontoks-Cara Sur
1-To bolt or not to bolt
2-The lonely bolt
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Felsenteich
1-Arc de tardor
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Agulla Marcelino
1-Sukukuanpuc
2-Hoab Hanab
3-Marcelino no vino e integral els tres tombs
(más información)
namibias

Mi cabeza dice que ya va siendo hora de pegarse un buen viaje, no es que estemos precisamente estáticos y apalancados, de hecho paramos quietos mas bien poco, pero esta vez había la necesidad de hacer algo especial.

En mi escala de valores, las características de un buen viaje están bastante bien definidas: un punto más o menos lejano; grandes espacios abiertos; cuanto más desconocido por parte del colectivo escalador sea, mejor; pocas vís abiertas y mucha roca virgen; buen tiempo asegurado.

Más o menos con estas premisas le doy vueltas al asunto. La lista es larga, descarto, añado. No es tan fácil encontrar el paraíso. Inicialmente, Madagascar se muestra bastante buen candidato, aunque de desconocido, poco.

Un día, como caída del cielo, veo una pequeña crónica en Desnivel, sobre el festival de Banf. Aparece una película Sudafricana sobre dos escaladores que afrontan una seria escalada de adherencia en medio del desierto Namibio.

Pim ! se enciende la bombillita: Namibia, desierto, granito, no pinta nada mal. ¿Quién ha ido a escalar a Namibia? ¿A quién le suena que allí se escale? Nada de nada.

Segundo paso: buscar información. Internet para estas cosas es una maravilla (si tienes paciencia). Poco a poco la búsqueda da sus frutos: piadas, fotos, el círculo se va estrechando y por fin doy con el ojo del huracán y contacto con Eckhardt Haber y Alard Hüfner, quienes me facilitan información y confirman la belleza y posibilidades del lugar. Eckhardt incluso tiene publicada una guía de escalada.

Su nombre es Spitzkoppe, una gran mole de granito que se alza imponente en medio de las planicies desérticas, con paredes de hasta 600 metros y rodeada de multitud de paredes satélites de entre 10 y 500 metros. Aproximaciones cortas o nulas, por lo general, y muy pocas vías abiertas. Está claro, este es el destino.

Por problemas de coordinación, tiene que pasar un año hasta materializar la movida. Durante ese año veo que el Spitzkoppe no es tan desconocido y que algunos amigos casualmente ya han estado allá: Joaquín Olmo, Toti, Teixi.

Los preparativos son largos, pero hay tiempo. Volar directamente a Namibia queda totalmente fuera del presupuesto y alquilar el coche también. Si lo hacemos desde Sudáfrica, el coste baja más que considerablemente, es lo suyo.

Como no hay mal que por bien no venga, el destino queda ampliado, primero a Sudáfrica a escalar y después a Namibia a abrir todas las vías que podamos.

Joaquín nos pone en contacto con Alberto, un escalador de Senmenat, que lleva tres meses en Cape Town, éste a su vez nos pone en contacto con Ross Mc. Bride, un escalador de Cape Town.

Ross será nuestra introducción al país, ayudándonos en toda la logística necesaria en un país lejano y desconocido.

Tras varias opciones, el grupo acaba definiéndose con la más simple: Xavi Buxó y yo. Paralelamente Xavi Teixidó y Pau Barrios preparan su movida al mismo lugar, allá nos veremos.

El muerto: el muerto pesa y bastante. Está compuesto por lo habitual, tienda, ropa, cámaras fotográficas, material de escalada, tres cuerdas y el toque de gracia: la Hilti con tres baterías y 300 parabolts con sus correspondientes chapitas y anillas. En total, entre los dos y así a ojo, llevaremos unos ciento y pico largos de buenos kilos.

Compramos los pasajes de avión y alucina !, máximo 20 kilos por persona. Sudor, tembleques, malestar general, no dormir por las noches, obsesión. Sólo una palabra da vueltas a mi alrededor: kilos, kilos, kilos; adornada con ciertas florituras: sobrepeso, sobrepeso, no pueden pasar, no pueden pasar. Una tortura.

Xavi va unos días antes al aeropuerto a llorar un poco a ver si les damos lástima y nos dejan pasar. Le dicen que se pueden enrollar hasta los 30 kilos por persona. Poca cosa.

Los momentos antes de embarcar los paquetes me como hasta la carne de los dedos. Pero al final nos toca una buena persona y se enrolla más de lo que debía. Pasó el mal trago. Las mochilas de mano casi no se pueden levantar por el peso de los parabolts y las baterías, pero disimulamos el esfuerzo todo lo bien que podemos. "Tu haz como que solo llevas el cepillo de dientes y el periódico". Teixi y Pau no tendrán tanta suerte.

SUDÁFRICA

En el aeropuerto de Cape Town nos espera Ross. Directamente vamos a alquilar un coche y al backpakers (albergue) donde nos alojaremos estos primeros días.

Sudáfrica cuenta con un gran número de paredes largas y cortas e itinerarios para todos los gustos. La escalada deportiva ha arraigado con fuerza y por si sola da para uno, dos o tres viajes al país. Como nuestro principal objetivo se encuentra en Namibia, nos limitaremos a visitar algunas zonas de los alrededores de la ciudad o que nos cojan de camino. Deberemos descartar algunos buenos destinos, pero, aún así, la oferta es atractiva y amplia. Es tal la cantidad de zonas y sectores, que no podemos visitarlas todas, ciñéndonos a las recomendadas o a las que nos dicte el corazón.

Cape Town está rodeada de montañas y los escaladores han desarrollado cantidad de áreas deportivas y tradicionales. Lo mejor es la calidad de roca y lo exótico que supone para nosotros escalar desplomes de arenisca dura y modelada por la erosión. Lo peor es la omnipresente presencia de la ciudad, con sus ruidos y bullicio.

THE MINE

Zona deportiva de arenisca. Ofrece una escalada muy atlética sobre muros y techos, ideal para reventar los brazos. En general, las vías no pasan de 15 o 20 metros, algunas se nos pueden eternizar. 50 vías entre V+ y 8a+, aunque lo normal es desde 6b+ hacia arriba.

-Acceso: coger la M3 hacia Muizenberg, al final nos desviamos a la derecha por la M-42 dirección Tokai y a la izquierda, por la M-64 dirección Oukapasse Weg. A unos 200 metros giramos a la izquierda en dirección a una base militar e inmediatamente cogemos una pista a la derecha. En breve aparcamos y continuamos a pie. Pon un bosque de eucaliptos no cogeremos un desvío a la izquierda. En una gran curva a la derecha, tomamos un senderillo hacia la izquierda, que nos conduce a la zona (20 minutos).

SILVERMINE

Silvermine es un pequeño parque, al que no le vimos nada de especial, donde existen varios sectores de escalada y boulder. Por entrar pagas 20 R por persona más la propina al señor del aparcamiento.

Los sectores se encuentran alineados a la derecha del último parking y ocultos a la vista tras la cresta cimera. Ofrecen una escalada menos espectacular que su vecina The Mine, pero muy estética y bella, sobre muros y techillos de arenisca erosionada y de colores impactantes. En general, poca continuidad y pasos explosivos a lo largo de 20 metros.

45 vías entre IV y 7c, mayoría de sextos

-Acceso: idéntico al anterior, pero continuamos la carretera M-64 hacia Noordohek, cerca del collado a seguir un desvío a la derecha que nos adentra en el parque. Aparcamos al final de la carretera y cogemos un camino a la derecha que atraviesa una pista y asciende a la cima de la montaña. La seguimos a la izquierda y descendemos al sector elegido (20 minutos)

TABLE MOUNTAIN

Es todo un símbolo de la ciudad y un macizo en si mismo, que la abraza y protege. Sus verticales paredes y techos albergan multitud de itinerarios prácticamente desequipados, es el reino del No Bolt. Diversas orientaciones, hasta 350 metros y graduaciones entre el IV y el 8a+ harán difícil la elección del itinerario. La roca es arenisca muy trabajada, con multitud de fisuras, agujeros, setas y formas fantásticas, que permiten progresar y asegurarse en terrenos muy verticales o desplomados. Escalar aquí es un deleite para los sentidos, pero alerta, si encontramos algún clavo en la vía será todo un lujo. Es necesaria una buena técnica en la colocación de seguros y montaje de reuniones y mejor intuición para seguir el itinerario, poco evidente en ocasiones. A diferencia de aquí, los Sudafricanos no suelen dibujar las reseñas, con suerte una foto con la ralla del itinerario, junto con un texto explicativo. Buena forma de perderse.

En la cima, una colonia de damanes nos espera con el objetivo de cambiar pose de foto por comida. Estos simpáticos bichos (mezcla de rata gigante y marmota) nos acompañarán durante todo el viaje ya que habitan en cualquier afloramiento rocoso.

Estaba yo tranquilamente saboreando mi ducaditos en una reunión, cuando tres individuos se acercan al borde de la pared. "Mira, unos que van a rapelar", pienso. El primero se tira, pero sin cuerda. Aaaaaah y plum, mini base-jump (en ciento y poco metros de pared), detrás los colegas le siguen. Que miedo, y luego dirán que escalar es peligroso.

Magníficas vistas y bonitas montañas acompañan nuestras elegidas, las súper clásicas Jacob's ladder y Atlantic Crag, han sido una buena elección.

-Acceso: seguir los carteles hasta la base de la montaña, una vez allí tenemos dos formas de llegar a las paredes

A-Una buena hora de cuestón, bajo un sol abrasador.

B-Coger el teleférico a la cima y descender por el camino, hay dos sistemas de rápeles, pero nosotros no los encontramos.

Si escogemos la segunda opción, lo mejor será madrugar, no olvidéis que estamos en uno de los principales destinos turísticos de Cape Town y la cola puede ser considerable. El billete cuesta 75 R ida y vuelta más la propina al señor del aparcamiento.

Último detalle: atentos al horario de salida del último teleférico.

LION'S HEAD GRANITE

Pequeña zona granítica, con roca excelente y gordos cristales de cuarzo, similar al Faro Budiño. Bastantes posibilidades pero muy poco desarrollada, creo que será mejor dentro de unos años. Por el momento cuenta con unas 15 vías entre IV y 7b de hasta dos largos y variadas técnicas: placas, fisuras y algo deportivo. Ojo a ciertas exposiciones.

-Acceso: seguir los carteles hacia la base de Table Mountain, justo antes del último desvío a la izquierda, nosotros iremos en dirección contraria. Dejaremos el coche en el segundo aparcamiento, junto a Kramat. De allí seguimos un marcado sendero hacia Lion's Head y al poco lo abandonamos, para coger a la derecha un poco marcado senderillo que conduce a la zona (20 minutos).

MONTAGÚ

Aproximadamente a dos horas de Cape Town encontraremos este pueblecito en medio de las montañas. A su alrededor se han desarrollado multitud de sectores deportivos, ofreciendo una exótica escalada vertical o desplomada sobre cuarzita, en ocasiones muy resbaladiza. La oferta es bastante amplia, desde rampas de IV (últimamente se potencia la apertura de vías fáciles) hasta el que es actualmente el itinerario más difícil de Sudáfrica: Ébola (8c, venido a 8b+). Un par de vías de varios largos dan el toque de variedad a la deportiva.

Montagú está compuesto de varios vallecitos esparcidos en las afueras del pueblo, regularmente con paredes a ambos lados, lo que permite elegir entre sol y sombra. El más visitado es Badkloof, a cuya entrada se deben pagar 5 R.

Unas inusuales lluvias torrenciales que causaron graves inundaciones hicieron desaparecer parte de los caminos y ocasionaron una gran crecida al río, que perduraba durante nuestra visita. En varias ocasiones debíamos descalzarnos y pasar con el agua hasta casi las rodillas. Serpientes de agua hailas y, aunque no son muy venenosas, si que muerden. Hablando de serpientes, en Sudáfrica se encuentran algunas de entre las más mortales del mundo. En la guía de escalada aparece un pictograma con una serpiente que persigue a un escalador. Malo. En Montagú es dónde éste símbolo aparece con más frecuencia. Malo. Por suerte no vimos ninguna, menos mal, porque en ocasiones el camino estaba cubierto de matojos que llegaban hasta la cintura.

Algunas colonias de babuinos pueblan también el lugar, dependiendo del sector, podemos recibir su visita, ojo con ellos y con no dejar, como solemos, un gran desparramo a nuestro alrededor.

Cuando escalamos las vías largas, como medida de precaución, colgamos la mochila del primer seguro de la vía, con un mosquetón de seguridad.

Es un buen sitio para apalancarse unos días, no sólo por la cantidad de vías existentes, sino por la facilidad de alojamiento que ofrece "De Boss", una granja llevada por escaladores, con posibilidad de camping, albergue o habitaciones a precios razonables.

Aquí celebran una competición de escalada, que funciona por parejas que van acumulando puntos en las vías que escalan en rot punkt, tienen a elegir entre más de 100 vías repartidas en los muchos sectores de un vallecito que se tarda media hora en recorrer. La pregunta surge de inmediato: pero ¿hará falta mucha gente para controlar todas las vías?. Ante la respuesta, flipo: No, que va, si no hay nadie, al final del día dices las vías que has escalado, se apunta y la pareja que más puntos acumula gana... Hum, creo que en España no resultaría.

Unas 300 vías en total.

NAMIBIA, RUMBO NORTE

Bien pensado, es una pasada la cantidad de kilómetros desperdiciados en éste viaje. A grandes rasgos, desde el Pirineo bajo a Barcelona a coger un avión, que vuelve a pasar por el Pirineo, para ir a Amsterdam. Otro avión, que pasa de nuevo por el Pirineo, Barcelona y nuestro destino final (el Spitzkoppe) nos lleva a Cape Town. Allí alquilamos un coche, y tras 1.800 kilómetros cerramos la espiral y alcanzamos nuestro destino.

Cambio de coche, preparativos, compras de comida para un mes y bidones para 100 litros de agua, la llamada del desierto y rumbo a Namibia.

A la hora de conducir es muy poco recomendable hacerlo de noche, por dos motivos: numerosos animales suelen cruzar las carreteras (vimos un gran esqueleto de mono junto a la carretera). Otras veces son personas las que deambulan por medio del asfalto (vimos un par de zapatos junto a la carretera). Siguiendo los consejos al pie de la letra nos plantamos, tras dos días intensos (bastantes horas de noche) en el Spitzkoppe.

Nos recibe de noche y un sinfín de siluetas rocosas se adivinan en la oscuridad. Tras 17 horas de coche caemos rendidos.

Aquí nos encontramos con Xavi Teixidó y Pau Barrios, que han venido desde Johanesbourg. No acoplamos en un mismo campamento y cada grupo se dedica a sus primeras.

El primer día lo empleamos en dormir, descansar y dar una vuelta por la zona para comprobar las posibilidades del lugar.

La primera impresión es fantástica, cientos de paredes se alinean anárquicamente por todos lados. Las posibilidades de abrir vías son inmensas, casi todo junto al coche o, como máximo, a una hora de cuesta.

La segunda impresión desmonta a la primera. El maltrecho estómago que arrastramos hace unos días (gracias a un, poco recomendable, restaurante chino de Cape Town), unido al intenso calor cambia la visión de las cosas. Tocamos la roca, lisa es decir poco, salvo honrosas excepciones con regletas, es todo liso o casi. Adherencia cien por cien. Algunas zonas de agujeros se muestran muy atractivas visualmente, lástima que coincidan con el granito más blando, arenoso y frágil. No obstante estas limitaciones, las posibilidades a la sombra y sobre excelente roca continúan siendo importantes, la moral vuelve a la alza. Pocas fisuras, habitualmente bavaresas u O.W. y chimeneas y sobre todo un sinfín de placas de adherencia y micro regletas esperan nuestro Hilti. El sueño de todo pedrizero que se precie.

Inmediatamente nos ponemos manos a la obra, primero escalar unas cuantas vías para cogerle el punto al lugar. Período de adaptación bastante rápido, El escalar habitualmente en granito facilita el asunto.

Poco después comenzamos a intercalar la repetición de itinerarios con la apertura (por abajo, por arriba y por el lado) de 16 nuevas vías + 4 de Teixi y Pau. Las jornadas se suceden rápidamente, repetimos dos de las vías del otro equipo catalán: Fragancies de Montserrat y La Joia, muy recomendables aunque bastante más expuestas que las que abrimos nosotros.

En Spitzkoppe podéis escalar desde vías deportivas junto al coche hasta paredes de 700 metros (aún sin abrir) un poco más arriba. La roca granítica es la más abrasiva que jamás halla visto: ojo a las caídas, bastante generosas en algunos itinerarios.

La calidad de roca varía dramáticamente, desde dura, adherente y con buenas regletas hasta repelentemente arenosa y blanda. Un parabolt lo saqué con la mano y otros tantos no expansionaron, de todo se encuentra. El ambiente es extraordinario y las temperaturas soportables, combinando sol o sombra, según el mes. No creo que defraude el venir hasta aquí a ningún amante del granito.

De tanto en tanto cogemos un día de descanso y aprovechamos para bajar al pueblo más cercano (Usakos o Swapomund) y comer bien, hacer turismo, ver bichos y cargar las baterías del taladro.

Cerca de Usakos se halla el Ameib Ranch, una propiedad privada con bichos (jirafas, cebras, antílopes,...) y una reciente zona de escalada con bonitas vías junto al coche, de hasta tres largos. Existe una guía de escalada que podéis conseguir en la oficina de turismo de Karibib. Inconveniente: como es habitual se paga entrada, pero lo peor es que no se puede usar magnesio, no me imagino escalar por aquí sin él.

Las tertulias nocturnas son amenas y centradas, más o menos, en lo de siempre. "¿Cuál es el límite de la adherencia pura?" La respuesta que más convence es que está supeditado a la máxima flexión del pie ¿50grados?¿60 grados?.

Los últimos parabolts los empleamos en vías deportivas junto al campamento, equipando un pequeño sector con 8 vías y calculando al dedillo que nos queden cero. Rematamos la labor y, tras tres semanas de estancia, dejamos el lugar.

Comienza el regreso que, para variar, lo hacemos por el desierto del Namib-Naukluft. Ya en Windohek visitamos su zona de escalada, Harmony.

Lo único que merece la pena de éste lugar es la colonia de babuinos que viven aquí. Una roca arenisca de buen aspecto, pero bastante resbaladiza, con unas 60 vías a un palmo una de otra y de dificultades concentradas en un solo paso. Se trata de un pequeño cañón con itinerarios a ambos lados del torrente, en el camino que conduce a la zona más atractiva había un ruidoso enjambre de abejas que producían cierto yu-yu. Unos escaladores locales nos advirtieron que la semana anterior acabaron en el hospital dos escaladores que intentaron pasar, casi lo dejamos para otro día..

Sólo nos quedaba coger el rumbo Sur , dirección a Cape Town, parando en el Cederberg y de nuevo a Montagú, dónde remataríamos los días que nos quedaran hasta coger el avión.

ROCKLANDS, PARAISO DEL BOULDER

El Cederberg es una cadena montañosa de unos 100 kilómetros de largo, con bellos parajes y algunas zonas de escalada dispersas. Sin duda la más famosa es Rocklands. Cientos de bloques pueblan lo alto de la montaña, cómodo acceso, colores espectaculares y una arenisca dura, adherente y trabajada por los elementos, en resumen una roca de calidad excepcional. Estos son los reclamos para algunos de los especialistas del boulder más famosos del mundo.

Muy pocas vías deportivas encontraremos en Rocklands, dónde, por el momento, está prohibido equipar, aunque esta situación es susceptible de cambiar en un futuro. Pocas, pero buenas. Verdaderas joyas del desplome nos aguardan ocultas entre callejones. Continuidad y abundancia de presas sobre una de las mejores rocas del planeta.

Los pasos de boulder se cuentan por cientos, también existe un elevado número de vías desequipadas y de cierta longitud, sobre todo en otras áreas del Cederberg (Tafelberg y Wolfberg)

Para escalar en Rocklands debemos pagar un permiso de 25 R por persona y día, en el camping situado cerca del collado.

-Acceso: desde Clanwilliam seguir la carretera que asciende a la montaña, dirección Pakhuis Pass. Al poco se convierte en buena pista. Al cabo de 16 Km. pasamos junto al camping (básico) llamado Kilphuis campsite, dónde además se paga la entrada a Rocklands. Junto al mismo camping tenemos ya numerosos bloques de boulder. 3 Km. más arriba llegamos al Pakhuis Pass, justo en el collado sale una pista a la derecha. La seguimos y en poco trozo llegamos a una valla dónde se deja el vehículo. Aparcamiento exiguo, si está completo deberemos aparcar en el collado. Cruzar la valla y dirigirnos al sector deseado. Para llegar a los bloques de boulder caminaremos entre 5 y 30 minutos. Para las vías deportivas entre 15 y 30 minutos, alucinando en todo momento con el entorno.

DATOS PRÁCTICOS

VIAJE

-La forma más económica de ir a Namibia pasa por Sudáfrica. Cape Town es el destino más cercano al Spitzkoppe. De Ciudad del Cabo podemos coger un avión a la capital de Namibia (Windohek) y alquilar allí un vehículo o aprovechar la estancia para visitar algunas zonas Sudafricanas, opción más recomendable y barata si se dispone de tiempo suficiente, pues el alquiler del vehículo sale mejor de precio.

-Existen multitud de empresas que alquilan todo tipo de vehículos. Nosotros encontramos una opción muy económica en www.carmania.com

120 R/día para alrededores de Cape Town

150 R/día para viajar a Namibia

Es interesante llevar el permiso internacional de conducción para salir de Sudáfrica, por si lo piden.

MONEDA

-La moneda en Sudáfrica es el Rand, que equivale 1 R = 0,120 euros (20 pesetas) aproximadamente.

La moneda en Namibia es el Dólar Namibio que tiene el mismo valor que el Rand. En Namibia se usa igualmente el Dólar Namibio que el Rand Sudafricano.

-Por lo general los precios son bastante más baratos que en España. En alimentos, transportes, gasolina, etc. Notaremos la diferencia.

SEGURIDAD

-Las grandes ciudades no son seguras de noche y menos para un turista. Los pueblos son más tranquilos. Normalmente no hay ningún problema en las zonas de escalada, salvo en Shongweni Reserve dónde tras algún incidente en que dejaron, literalmente en bolas a algún escalador, se cerró la zona. Ahora vuelve a estar abierta, aunque se debe contratar a un vigilante armado (15 R la hora) que hará más segura nuestra escalada.

Para nada se os ocurra hacer camping salvaje, al menos en Sudáfrica dónde puede resultar peligroso, existen multitud de alojamientos de todos los precios.

VISADOS Y VACUNAS

-No es necesario visado en ninguno de los dos países, a la entrada te marcan en el pasaporte la fecha de salida.

-Vacunas recomendables: fiebre amarilla, tifoidea, antitetánica.

En el Spitzkoppe no hay problemas de malaria, no ocurrirá lo mismo si deseamos visitar algún parque de la zona Norte, como Etosha.

-La mejor época para visitar estas zonas es el invierno de allá (de Junio a Septiembre) en el Spitzkoppe Agosto será el mejor mes. El resto del año el calor puede ser insoportable.

CONDUCCIÓN

-Se conduce por la izquierda. Mucho cuidado al cruzar una calle, mirar hacia la derecha, a esto cuesta mucho acostumbrarse.

Conducir por la noche puede resultar peligroso por los animales y por las personas que deambulan por la carretera.

PROPINAS

-Es habitual dar propinas en todas partes: restaurantes, gasolineras, vigilantes de aparcamientos... etc.

SPITZKOPPE

-La roca es granito, especialmente abrasivo y de calidad variable.

-Domina la técnica de adherencia, combinada con alguna fisura ancha. No olvidéis llevar: pies de gato de recambio y friends de tallas extragrandes.

-Muchas de las paredes están junto al coche, para otras deberemos subir pendientes de hasta 1 hora. No existen caminos, sólo itinerarios marcados con hitos, el motivo es lo complejo del terreno, formado por multitud de bloques y rocas rodeados de tierra y vegetación (muchos pinchos) que hacen entretenido y duro para las rodillas cualquier acceso o descenso.

-Los amaneceres y puestas de sol son especialmente espectaculares y fotogénicos, en cambio, durante el resto del día persiste una sutil "calitja" que destroza cualquier intento de fotografiar a cierta distancia. La exagerada intensidad de luz hará preferible el uso de películas de 50 ISO.

-Las plazas de camping son muy caras para lo que ofrecen: nada. 35 Dólares Namibios por persona y día. Algunos tienen WC que va al hoyo y ducha, que debe llenar de agua el interesado.

-No hay agua potable. Es interesante llevar varios bidones que podremos repostar en las gasolineras. Conviene también comprar bolsitas (tipo Tang) para quitarle el mal sabor al agua.

-Acceso: Desde la capital, Windohek, coger la B-1 hacia Okahndja, aquí nos desviamos a la izquierda, por la B-2 en dirección a Swapomoud. Llegados a Usakos, continuamos por la misma carretera durante 24 kilómetros más y nos desviamos a la derecha, ya por pistas, en dirección Uis. Al cabo de 1 Km. coger un nuevo desvío a la izquierda hacia Henties Bay, seguiremos esta pista 28 Km., otro desvío a la derecha hacia Uis, en 12 Km. más llegamos a Damara School, aquí cogemos a la izquierda la última pista, que en 4 Km. nos deja en el Spitzkoppe. En total son, desde Windohek, 235 kilómetros de asfalto y 45 kilómetros de pistas.

INFORMACIÓN

-Internet:

-www.alardsbigwallclimbing.com página personal de Alard Hüffner, buen escalador Sudafricano de paredes. Información sobre varias zonas de África (Mozambique, Madagascar, Sudáfrica, Namibia...), entre ellas el Spitzkoppe, dónde ha abierto varios itinerarios.

-www.saclimb.co.za amplia página orientada a la escalada deportiva en Sudáfrica, muchas fotos, croquis e información de las principales áreas.

-www.onaclimb.com podréis encontrar éste artículo y croquis detallados.

-Libros:

-«Spitzkoppe & Pontoks, Namibia, a climbers guide» de Heckard Haber. Pocas reseñas, casi todo a base de una raya sobre foto y texto, típico del lugar. Con las últimas aperturas ha quedado bastante desfasada pero es útil para situar las vías y conocer las anteriores.

-«Harmony» de Heckard Haber. Pequeño cuadernillo con fotocopias grapadas para esta pequeña y anecdótica zona que os podéis pasar de largo sin ningún problema.

-«Western Cape Crags» de Guy Holwill. Guía de escalada deportiva en la zona de Cape Town y alrededores, bastante completa, pero con dibujos de niño pequeño y mapas perdedores en ocasiones.

-«Cape Rock» de Julian Fisher. Similar a la anterior en cuanto a área de influencia, pero más amplia en cuanto a información de vías de diversa índole (desequipadas, deportivas, cortas, largas) Se trata de una selección de las rutas más recomendables en un trabajo bastante más elaborado que el libro de Holwill, aunque se queda corto si estamos varios días en una misma zona, pues no vienen todas las posibilidades.

-Así mismo existen guías completas sobre Table Mountain y Cederberg

-Revistas:

-Climbing SA. Se trata de una joven publicación sudafricana sobre montañismo y escalada, editada en Cape Town. En todos los números aparece información de zonas nuevas o puesta al día de sectores, así como un buen número de fotos e ideas para visitar zonas de escalada poco conocidas.

Luis Alfonso

Queremos agradecer la colaboración prestada a Faders, Alpina y Julbo